Bruxismo

¿Qué es el bruxismo?

El bruxismo es una patología basada en la acción involuntaria de apretar o rechinar los dientes. Se puede tratar de un hábito nocturno, lo cual es más común, o diurno. Normalmente aquella persona que lo padece lo hace de forma inconsciente, y suele ser alarmada por sus compañeros de trabajo o de habitación, o por su odontólogo o fisioterapeuta.

Después de haber sido alertada es cuando decide someterse a un tratamiento para poner solución a su problema.

Por qué rechinamos los dientes y la importancia de evitarlo cuanto antes

La articulación temporomandibular es aquella que nos permite abrir y cerrar la boca correctamente, es decir, gracias a ella podemos masticar los alimentos, tragar, articular las palabras que decimos y bostezar, entre otras cosas. Los profesionales también la conocen como ATM,

Al ser una de las articulaciones más utilizadas en el cuerpo humano, existen múltiples afecciones que pueden hacer que se resienta, una muy común es precisamente el bruxismo.

El bruxismo es una afección que padece entre un diez y un veinte por ciento de la población de todo el mundo, y puede provocar tensiones musculares y articulares, desgaste en las piezas dentales y dolores de cabeza y molestias en la zona próxima a la mandíbula.

Por otro lado, puede ser molesto también para aquellas personas que rodean a la persona afectada, ya que el rechinamiento de dientes provoca un ruido muy particular que imposibilita el descanso de aquellos que comparten habitación con una persona con bruxismo nocturno.

Tipos de bruxismo

Según la forma de rechinamiento, existen dos tipos, los cuales pueden darse simultáneamente en el mismo paciente, causando daños en los dientes de magnitud variable según la intensidad y duración de los episodios.

  1. Bruxismo céntrico o de apretamiento: Consiste en apretar los dientes con mucha fuerza, provoca daños en el cuello del diente, desgastes cervicales y cefaleas tensionales. Las piezas que más dañadas resultan por este tipo de bruxismo son los premolares.
  2. Bruxismo excéntrico o de frotamiento: Se basa en el frotamiento de unos dientes contra otros, dañando el borde oclusal e incisal de los dientes y desgastando las piezas dentales según un patrón definido. Las piezas que más perjudicadas terminan saliendo son los incisivos.

Bruxismo nocturnoBruxismo nocturno

A diferencia del bruxismo diurno, o de vigilia, que aparece durante el día en momentos de estrés laboral, el bruxismo nocturno, ahora llamado bruxismo del sueño, se da mientras el paciente se encuentra durmiendo, por la noche.

Normalmente, la persona que lo padece no es consciente de ello y es informado de su patología por su compañero de habitación, que suele sentirse incomodado por el sonido de unos dientes entrechocando con otros, o por un profesional que detecta desgaste en las piezas dentales o tensiones en la mandíbula.

El bruxismo nocturno suele darse en las etapas 2 y 3 del sueño no-REM. En ocho horas de sueño, suele aparecer de media con una duración de entre quince y cuarenta minutos.

¿Por qué rechino o aprieto los dientes?

El bruxismo suele estar provocado por estados de ansiedad o estrés que provocan que se acumule tensión y se rechinen los dientes, aunque se han estudiado los factores genéticos también y su relación con otras enfermedades y alergias.

¿Cómo se trata el bruxismo?

Bruxismo

El tratamiento del bruxismo va normalmente enfocado a proteger las piezas dentales del deterioro, reposicionar la articulación temporomandibular a una situación natural de reposo y relajar la musculatura de la zona. Para ello, se suele usar una férula de descarga fabricada de resina o de plástico, la cual se encarga de mitigar el dolor de mandíbula, de oídos y de cabeza en general, ya que reduce la presión hecha por la mandíbula y evita que los dientes repiqueteen entre sí.

Las férulas son las encargadas de reducir la tensión realizada en la mandíbula, pero no eliminan el bruxismo. Para poder reducirlo es importante que el paciente lleve a cabo técnicas de relajación de la musculatura y modifique comportamientos diurnos, además de posturas y malos hábitos. Por último, si el bruxismo está causado o es potenciado por una situación de estrés o un trastorno de ansiedad, éstos han de ser consultados a un profesional y tratados debidamente para que desaparezca.

Consejos para dejar de apretar los dientes

  1. Utilizar una férula miorrelajante para eliminar el hábito reflejo producido en el cerebro.
  2. Controlar el estrés durante el día y tomarse las cosas con calma y optimismo.
  3. Evitar las cenas copiosas y altas en carbohidratos refinados, como pastas, pastelería o dulce. Evitar también la cafeína en la segunda mitad del día.
  4. Practicar técnicas de relajación y realizar respiraciones profundas cuando se acerque una situación tensa.
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