Todo lo que debes saber sobre los dientes de leche y sus principales cuidados

Los dientes de leche, o primarios, son los primeros que desarrollamos a lo largo de nuestra vida. Son relativamente temporales y han de ser sustituidos en el futuro, pero esto no quiere decir que no sean importantes, o que no requieran cuidados.

Al igual que en la dentición de los adultos, los dientes de leche requieren una serie de tratamientos y consideraciones para asegurarnos de que nuestro hijo no sufre ningún tipo de problema dental. Los dientes primarios ocupan el espacio que ocuparán los dientes definitivos, y si no los cuidamos bien pueden producirse caries que lleven a una infección. Además del dolor que esta infección puede ocasionarle a tus hijos, también puede afectar el germen del diente adulto que está debajo y producirle daños irreversibles.

Además, no pierden su utilidad al caerse: pueden sernos útiles a la hora de resolver un gran número de problemas de salud, ¡incluso en la edad adulta!

¿Cuándo salen los dientes de leche?

Es importante estar preparados para cuando nuestro bebé comience a desarrollar sus dientes de leche, y además necesitamos aplicar algunos cuidados previos a la primera dentición (el proceso en el cual les salen los dientes y se desarrollan)

Los primeros dientes de leche pueden surgir tan pronto como el bebé cumpla los cuatro meses de edad, pero no debemos preocuparnos si vemos que no es el caso de nuestro hijo. Es normal que salgan mucho más tarde, y se pueden retrasar hasta los doce meses, por lo que el margen en el que se producirá esta primera dentición es bastante amplio y hemos de ser pacientes con ello.

Una vez salga el primer diente, los demás podrán salir de uno en uno o a la vez, y generalmente los dientes frontales serán los primeros.

Como siempre, la higiene es clave, y esto se aplica también a los periodos previos a la salida de los dientes. Aunque nuestro bebé aún no muestre ninguna señal de dentición, hemos de lavar sus encías tras las comidas. Pero, ¿cómo?

Podemos usar una gasa o tela suaves, mojadas con agua para lavar las encías del bebé con mucha delicadeza. Nuestro objetivo es librarnos de cualquier resto de comida que pueda quedarse en la boca. Para esta labor también existen utensilios de plástico que se adaptan al dedo y hacen la limpieza más sencilla, pero tenemos que tener cuidado de que esta sea su función específica y de que sean lo suficientemente suaves. De esta forma y desde una edad muy temprana el bebé puede empezar a asociar que después de comer hay que limpiarse los dientes y no nos costará tanto que empiece a usar un cepillo de dientes cuando vaya creciendo, ya que lo verá algo natural.

Dientes primarios

Cómo cuidar correctamente los dientes primarios

Al igual que nuestros dientes, los dientes de leche requieren de una higiene dental regular. En cuanto salen podemos comenzar a cepillarlos, pero hay que tener mucho cuidado usando cepillos específicos para cada estapa y usar una cantidad de pasta de dientes reducida e indicada para su edad.

Una buena medida es un pegote pequeño, en torno al tamaño de un grano de arroz.

Existen pastas de dientes específicas para este periodo y son las que debemos usar en todo caso. También existen cepillos de plástico que se adaptan a nuestro dedo como un dedal, similares a los que hemos mencionado anteriormente para el lavado de las encías, solo que en este caso cumplen la función de un cepillo de dientes.

Debemos usar estos cepillos hasta que el bebé desarrolle molares, en cuyo caso podemos emplear un cepillo de cerdas suaves para cepillarlos.

El cepillado ha de ser delicado y lento, y una vez hayamos terminado debemos usar una toalla o una tela húmeda para retirar los residuos de pasta de dientes que hayan podido quedar tras el cepillado.

Caries en dientes de leche

Los adultos no somos los únicos que podemos tener caries. Los dientes de leche pueden desarrollarlas con gran facilidad si no mantenemos una higiene y cuidados adecuados.

Para identificar las caries nuestras primeras señales de alarma son la decoloración de los dientes o pequeños agujeros en los mismos. Si observamos algunos de estos indicios debemos consultar con nuestro dentista, quien sabrá aconsejarnos al respecto.

Aunque no veamos ninguna señal de caries, también es recomendable llevar a nuestro bebé al dentista para realizar un examen dental cuando este cumpla su primer año de vida, para asegurarnos de que todo está en orden y descartar cualquier problema posible.

También hay hábitos que pueden favorecer la aparición de caries. Por ejemplo, dejar al bebé con una botella de leche (o peor aún, zumo) a la hora de irse a dormir es una práctica común que puede favorecer la aparición de caries. Debemos evitarlo, como también hay que reducir la ingesta de alimentos con alto contenido en azúcar.

¿Por qué guardar los dientes de leche puede ser clave para tu salud futura?

Como mencionábamos antes, los dientes de leche son muy importantes para nuestro bebé durante la etapa en la que va a hacer uso de ellos. Pero ¿qué importancia tienen una vez que los sustituimos por nuestros dientes definitivos?

Pues muchísima más de lo que creemos. Los dientes de leche contienen una gran cantidad de células madre que nuestro propio cuerpo genera de forma natural y que permanecen en ellos incluso después de perderlos. Puede que ya hayas oído hablar de dichas células pero, ¿qué utilidad tienen para nosotros?

Existen enfermedades que previamente se consideraban incurables que ahora podemos tratar gracias a este tipo de células.

Estas células tienen la capacidad de especializarse y convertirse en cualquier otro tipo de célula, por lo que su valor a la hora de tratar diversos problemas de salud es incalculable. Estos elementos pueden convertirse en células cutáneas o adiposas para tratar quemaduras graves, o células nerviosas para ayudar a curar lesiones que de otra manera no serían posibles de tratar. De hecho, son tan importantes que podrían usarse para tratar enfermedades como el Alzeheimer o el Parkinson.

Por eso es interesante guardarlos de una manera específica bajo la atención de un profesional adecuado cuando se vayan cayendo, y no solo por una cuestión de mera nostalgia, sino por la salud de los que más queremos.

Si tienes alguna duda o quieres más información sobre los dientes de leche de tus hijos, no dudes en acercarte a la Clínica Dental Dr Viso donde nuestros expertos te atenderán encantados.

 

PIDE CITA